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Mi Tuv Nehorakh
La abundancia de Tu luz
2002
La historia de mi encuentro con la música de Norma
Brooks podría ser resumida como un shidakh musical. Hace aproximadamente
cinco años, Natasha Jitomirskaia me dio a conocer su “Yehalelu”
con gran entusiasmo. Cuando hube escuchado la melodía cantada por
mi talentosa amiga, mis dudas desaparecieron inmediatamente. Percibí
el sello musical distintivo de la obra de Norma: sus melodías siempre
se sienten como “verdaderas” en relación al texto.
La profunda intuición de Norma asegura que, después de un
análisis exhaustivo del texto, sus elecciones melódicas
siempre se allanen al poema religioso al que sirven. De hecho, cuando
escuché “Yehalelu” mi primera impresión fue
que la melodía de Norma era la “única” melodía
posible para ese texto. No sería la última vez que llegaría
a esa conclusión.
No pude conocer más de su música, o a ella personalmente,
hasta el año 2000. Gracias al talento persuasivo de Rachel Braun,
una amiga en común, me comprometí a transcribir la música
de Norma para su publicación. Fue a través de Rachel que
comencé lentamente a apreciar la variedad y la sutileza de su trabajo.
Con “Shahar Avakeshkha” comenzó otro nivel de compromiso.
Norma había compuesto una melodía tremendamente romántica,
de carácter Brahmsiano, que insuflaba verdadera vida a las palabras
del rabino Sh. ibn Gabirol. El arreglo comprendía únicamente
la segunda estrofa del poema, y me pareció que la primera no podía
ser dejada afuera. Con su generosidad y humildad características,
Norma me permitió intentar incluirla, y allí se originó
el principio del fragmento. Luego vino “Etz Hayyim Hi”. No
pasaba un día en que no concibiera otro arreglo para lo que resultó,
finalmente, una melodía de jazz. Porque, de hecho, Norma tiene
su oído afinado a la época, y sabe responder a cada texto
con modernidad, aunque sin interponerse en el camino.
Los arreglos corales fueron pensados para realzar lo que Norma siempre
tuvo en mente: la participación de la congregación. Sus
melodías exudan una simplicidad extraña, que invita o, más
bien, seduce a hombres, mujeres y niños a cantar, a ser parte de
la plegaria y rechazar una segregación pasiva. La participación
se manifiesta particularmente en “Ul’amtuye”, “Areshet
Sefateinu”, la mencionada “Etz Hayyim Hi” o “Tzadik
kaTamar”, atravesada por el espíritu sudamericano, tan caro
a Norma. En el caso de “Shira Hadasha”, “haAderet ve
haEmuna”, “U veKhen Ten Pahdekha” y “’Ezrat
Avoteinu”, la congregación interactúa activamente
con el Hazzan, su líder. La naturaleza antifonal de estos fragmentos
crea una energía que una voz sola nunca podría llegar a
transmitir.
La inteligencia y la belleza que irradian estas melodías otorgan
de por sí a Norma un lugar significativo en la arena de la música
litúrgica judía. Aun así, su producción compositiva
no deja todavía de sorprendernos, de desafiarnos y de pedirnos
la misma intensidad emocional que ella derrama en su música y en
su vida. El profundo lirismo de “BeSefer Hayyim”, la calidad
meditativa de “ve Evrato”, la introspectiva “Tefilah
le Shalom” o “U veKhen Ten Pahdekha”, leal a la mejor
tradición de canto litúrgico, hablan incesantemente al corazón,
llevándonos hacia las pasiones más intensas.
Una advertencia final: la música de Norma Brooks no puede ni debe
ser considerada música de fondo. Los textos que elige, su tratamiento
musical y su interpretación piden que nos entreguemos íntegros
a ellos, que los escuchemos y participemos con nuestro corazón.
“Tefilah liM’dinat Israel”, dedicada a Yitzhak Rabin,
es, quizás, el ejemplo más convincente para aceptar que
la vida es demasiado corta y demasiado valiosa como para desperdiciarla
viviendo constantemente en un círculo oscuro. Que la “abundancia
de luz” de Norma ilumine vuestros días como ha iluminado
los míos.
Ramón Tasat
CRÉDITOS
Coro
Sopranos: Aviva Braun, Janet Braun, Rachel Hersh Epstein, Karen Schlesinger,
Farlee Wade-Farber
Altos: Cindy Arnson, Rachel Braun, Norma Brooks, Ellen Garshick, Sarah
LaRue, Meryl Weiner
Tenores: Edward Grossman, Alex Shilo, Ramón Tasat
Barítonos: Mike Feldman, Rod Hudson, John Laster, John Peacock
Solistas
Cindy Arnson: alto (11)
Norma Brooks: alto (1,6,11,12)
Rachel Hersh Epstein: soprano (2,7,9)
Natasha J. Hirschhorn: mezzo soprano (4,7,14)
Sophia Smith-Savedoff: soprano (9)
Ramón Tasat: tenor (2,3,7,8,9,10,11,12)
Farlee Wade-Farber: soprano (3)
Instrumentalistas
Steve Bloom: percusión
Barbara Brown: cello
Julio Cazón: zampoñas, quena
David Gray: clarinete
Natasha J. Hirschhorn: piano
Don Junker: truompeta
Gantt Mann Kushner: bajo eléctrico
Eugenia Shiuk: flauta
Leslie Silverfine: violín, viola
Ramón Tasat: guitarra
Michael Wheaton: teclados
Arreglos
Ramón Tasat: corales, vocales e instrumentales (2,3,5,7,8,9,10,11,12,13,14)
Natasha J. Hirschhorn: corales (1,6,9), todos los de piano
Michael Wheaton: instrumentales (11)
Productor ejecutivo: Ramón Tasat
Productor asociado: Norma Brooks
Asistente de producción: Rachel Braun
Grabado y mezclado: Gizmo Recording Company
Ingeniero de sonido: Gantt Mann Kushner
Masterizado: Wolf Productions Inc.
Editores de textos: Rachel Braun, Ellen Garshick
Título en hebreo: Rachel Braun
Traductor: Everett Fox
Consultores de texto: Rachel Braun, Norman Shore, Esther Ticktin, Max
Ticktin
Diseño de tapa: Cynthia Pearlman Benjamin
Diseño Gráfico: Robert B. Lovato, Sound Recorders Inc.,
Austin, Texas
Foto de tapa por Tom Fritz Studios, Inc.; foto de Paul Lichterman por
Margot Jones; foto de Hannah Ticktin por Mark Menke
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