Haciendo
entrar a Dios en las vidas judías a través del canto. El
Festival de Música Judía de Shalshelet ha sido fijado para
la semana próxima
Por Aaron Leibel, Editor de Artes
Washington Jewish Week
4 de noviembre de 2004
Aunque ya lleva un año de trabajo duro, el festival de Shalshelet:
Fundación para la Nueva Música Litúrgica Judía,
que tendrá lugar la semana próxima, dará un nuevo
comienzo a la organización.
“Queremos que el festival eleve la importancia de los textos litúrgicos,
realzados por la música, y crear una atmósfera con la que
la gente pueda sentirse cómoda dentro de la sinagoga”, dice
el cantor Ramón Tasat del Temple Shalom en Chevy Cahse, fundador
de Shalshelet y presidente del grupo. “Esperamos que ayude a llevar
la presencia de Dios a sus vidas.”
“Queremos que la música de los nuevos compositores llegue
a un público más amplio, y esperamos que los participantes
del festival se lleven esta música y la integren a su vida cotidiana.”
El festival también servirá para dar comienzo a la tarea
de diseminación de la nueva música por las sinagogas de
todo el país y del mundo.
Los organizadores están asombrados por la gran respuesta que obtuvo
la convocatoria hecha a los compositores para que enviaran sus piezas
musicales.
“Nunca imaginamos que nos llegarían 169 obras” de todos
los Estados Unidos, Chile, Argentina, México y Polonia, dice la
co-fundadora y vicepresidente Norma Brooks, de Chevy Chase.
Ese número de piezas se bajó a 32 –15 serán
interpretadas en el concierto del festival y las demás serán
trabajadas en los talleres planificados para el día siguiente–.
Todos los envíos tienen menos de dos años de vida.
Las obras incluyen melodías para el canto congregacional, solos
y piezas corales de estilos que van del jasídico al jazz y de los
ritmos africanos y sudamericanos al pop norteamericano. Los compositores
son de distintos orígenes y confesiones judías.
El festival incluirá tres talleres:
* “Conozca a los compositores”: los asistentes conocerán
a ocho de los compositores de la música escuchada en el concierto
y aprenderán sobre el proceso de creación de nueva música
litúrgica. “Queremos que se establezcan relaciones directas
entre los compositores y la gente que viene al festival”, dice Tasat;
* “Las setenta caras de la plegaria”: los participantes escucharán
y compararán las piezas de los distintos ganadores del festival
con melodías tradicionales de plegarias conocidas.
* “Música para los textos menos comunes”: los asistentes
escucharán melodías compuestas para los textos menos cantados.
Una de las personalidades locales que presentará una pieza en el
concierto es Wendy Morrison, maestra y música de Silver Spring.
De las 15 piezas que envió se escogieron tres para el concierto.
Su obra “Mipi El” (Dios bendecirá a Israel) trata de
Dios, Moisés, la Torah e Israel.
La segunda, “Tzur mi shelo” (De lo que es Suyo), una canción
de la comida de Shabbat, será discutida en el taller “Conozca
a los compositores”.
La tercera pieza de Morrison, “Im Ein Ani Li, Mi Li” (“¿Si
yo no soy para mí, quién lo será?”, del Hillel),
alterna versos en hebreo y en inglés que riman entre sí.
Otros de los ganadores locales son Carol Boyd Leon de Burke y Terry Horowit
de Rockville. Tasat espera que unas 700 personas asistan al festival.
La tarea más pesada de difundir la música comenzará
recién después del festival con la producción de
un CD y un libro sobre el trabajo del grupo. Ambos serán puestos
en venta para cubrir algunos de los gastos de Shalshelet.
La prioridad del grupo para el año próximo será buscar
financiación. Hasta ahora Shalshelet ha recibido becas de la Fundación
Rita Poretsky y de otros grupos e individuos.
Desde su fundación el año pasado, la organización
–que toma su nombre de la palabra hebrea para “cadena”
y de un raro símbolo de la Torah– ha estado trabajando en
su conformación y en la preparación del festival.
“Nuestro consejo, de 10 miembros, también funcionó
como staff porque no podíamos pagar un plantel de empleados”,
dice Tasat. “Muchos de ellos han estado trabajando sin parar durante
meses” en un sistema contable, en la recaudación de fondos
y en publicidad.
Aparentemente, las gestiones publicitarias han tenido éxito. “Ya
se escucha algo de ruido sobre Shalshelet”, dice Brooks, esperando
que el grupo pueda comenzar a emplear a algunas personas para quitar un
poco de peso a la tarea de los miembros del grupo directivo y los seis
miembros de su consejo.
Y, por supuesto, el grupo tendrá que prepararse para el festival
de Música Judía del próximo año.
El concierto del festival y los talleres tendrán lugar en
el Temple Shalom de Chevy Chase. El concierto comienza a las 8 de la noche
el día 13 de noviembre. Los talleres se llevarán a cabo
de las 13.30 a las 17 del día siguiente. Las entradas para ambas
actividades cuestan $30 anticipadas y $35 en la puerta; para el concierto
únicamente $20 anticipadas y $25 en la puerta; para los talleres
solamente $15 en la puerta. Los chicos menores de 16 años no pagan.
Las entradas pueden adquirirse enviando un cheque (a nombre de Shalshelet)
al Temple Shalom o por Internet en: www.shalshelet.org.
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