“Hay pequeños tesoros allá afuera.” Shalshelet busca dar a conocer la nueva música litúrgica en un concierto el próximo domingo

Por Aaron Leibel
Washington Jewish Week
5 de junio de 2003

La música es capaz de acercar a los judíos a la religión, y una nueva asociación sin fines de lucro se dedica a hacer que eso suceda, dice uno de sus fundadores.
“Esperamos que Shalshelet sea una herramienta poderosa para hacer que la gente piense los textos y deje entrar a la espiritualidad en sus vidas”, dice Ramón Tasat, cantor del Temple Shalom en Chevy Chase, al referirse a la Fundación para la Nueva Música Litúrgica Judía.
El objetivo es “crear un centro que la gente pueda usar, y encontrar versiones de música litúrgica por lo que significan [espiritualmente].”
La cofundadora Norma Brooks, de Bethesda, cree que en todo el país hay una gran riqueza en materia de música litúrgica judía, aunque la mayoría sea conocida solamente por la congregación cercana al compositor.
“Hay pequeños tesoros allá afuera, aunque el público no los conoce todavía”, explica Brooks, psicóloga clínica, quien divide su tiempo entre su profesión y la música. Como ejemplo señala al Rabí Ethan Seidel de la Congregación Tifereth Israel de Washington DC, durante años compositor de música para su congregación.
“Uno de los objetivos de Shalshelet es dar a conocer esa música”, dice Brooks. “Otro es que Shalshelet estimule la composición de nueva música. Para eso habrá un lugar específico, el festival anual.”
Las asociaciones de cantores comparten su música, pero esos grupos son confesionales, dice Tasat. Shalshelet, en cambio, es aconfesional e inclusiva. “Shalshelet está abierta a todo el mundo”, asegura Tasat. “Nos preocupamos por la música, no por el lugar del que vienes.”
Shalshelet significa cadena en hebreo y se refiere también a un símbolo de la Torah. Esta palabra fue elegida como nombre de la organización porque “es eminentemente judía y provee un elemento de identificación”, explica Tasat.
El concierto de este domingo en Tifereth Israel es una vista previa del Primer Festival Nacional de Música Litúrgica Judía que Shalshelet organiza para la próxima primavera.
El concierto nocturno contendrá piezas escritas por siete compositores e incluirá música folk, clásica, jazz, gospel, klezmer y sefardí interpretada a cappella, en coro o instrumentalmente.
Cinco de los siete compositores, junto al Bountiful Light Choir, interpretarán un total de 18 piezas. El coro toma su nombre del disco del mismo título que Brooks y Tasat presentaron a nivel regional.
Tasat tiene la esperanza de que esta música sea aceptada por congregaciones de todas las confesiones judías. No existe la música ortodoxa, conservadora o reformista, dice. Si la sinagoga está abierta a nuevas ideas debería ser receptiva con respecto a la nueva música, señala él.
De todos modos, Brooks enfatiza que la idea no es reemplazar la música litúrgica existente, sino complementarla. “La nuestra es de las músicas más bellas, y esperamos que dure para siempre”, dice ella. “No queremos quitar a nadie las melodías que ayudan a entrar en la plegaria de un modo significativo.”
Tasat se hace eco de la idea de Brooks. Mucha de la música judía “está en los corazones de la gente y resuena emocionalmente en quienes rezan.”
La idea es crear melodías alternativas para los textos que ya tienen música y para aquellos que no, explica el cantor.
No se trata solamente de encontrar música que inspire a la congregación, sino de rescatar textos que algunas veces han sido dejados de lado por las sinagogas porque no tenían música interesante.
Shalshelet es una institución reciente, se legalizó en Maryland el mes pasado y está en trámite en la IRS para que ésta reconozca su estatus 501(C) (3).
Tiene una casilla de correo en Chevy Chase y un sitio web (www.shalshelet.org) pero todavía no cuenta con oficinas, de modo que tanto Brooks como Tasat trabajan desde sus casas.
“Conseguiremos una oficina si vemos que la fundación crece y la necesitamos”, dice Tasat, que fue quien tuvo la idea de formar el grupo hace aproximadamente un año. “Nuestro interés principal es producir discos de esta música y publicarla para solistas, coros e instrumentos.”
Hasta ahora la fundación es financiada por sus dos fundadores. “Creemos que antes de empezar a recaudar dinero necesitamos algo tangible”, dice Tasat. Después del concierto, la primera actividad de la fundación, se intentarán juntar algunos fondos.
Brooks y Tasat creen que el festival planeado para la próxima primavera servirá como catalizador de la difusión de la nueva música litúrgica judía. Esperan atraer gente de todo el país y que ellos lleven la música a sus congregaciones locales.
El concierto de Shalshelet tendrá lugar el domingo a las 7:30 de la tarde en Tifereth Israel, Washington DC. Las entradas cuestan $18 y están a la venta en Politics and Prose llamando al 202-364-1919 u online en www.shalshelet.org. En la puerta costarán $20. Los chicos menores de 16 años no pagan, pero deben de todos modos tener su entrada.

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