Argentina al estilo Strathmore Por John Pitcher No escuchamos mucho del compositor argentino Alberto Ginastera en las salas de concierto en estos días. Menos aún de su contemporáneo y compatriota Carlos Guastavino. El concierto del trío Tasat-Kidder-Bloom el martes en Strathmore Hall al norte de Bethesda incluyó obras de ambos compositores. El programa del grupo, bueno y ecléctico, que se repite esta noche, comprende también música de la tradición judía sefardí en honor de Rosh Hashanah. Aunque Guastavino y Ginastera compartieron una herencia nacional común, sus estilos musicales resultaron completamente distintos. Para Guastavino la melodía lo era todo, y pasó gran parte de su vida buscando oro musical en el rico caudal de la música folclórica argentina. Ginastera era el modernista que incorporó complejos ritmos y armonías del Nuevo Mundo a las formas todavía más complejas del Viejo Mundo. Las simples melodías románticas de Guastavino casaron perfectamente
con la voz de tenor y la guitarra de Tasat. Su interpretación dio
a las canciones “Bonita rama de sauce” y “El Sampedrino”
una cualidad rústica que lo hizo sonar por momentos más
cercano a un cantante de café que a un tenor clásico. Aparentemente, el percusionista Steve Bloom nunca ha encontrado un ritmo que no pudiese dominar. Durante toda la velada desplegó una alucinante colección de ritmos de Argentina, Bulgaria, Cuba, Marruecos, España y Turquía. El trío terminó el programa con una interpretación colectiva de la canción sefardí “Mi El Kamokha”, que llevó al concierto a un final de lo más festivo.
|