Flory Jagoda y amigos

Por Joan Reinthaler
The Washington Post
Martes, 21 de octubre de 2003, p. C04

Cuando en el siglo XV los judíos huyeron de España y se dispersaron por Marruecos y Europa del Este llevaron consigo su música. Flory Jagoda es una de las personas que ha preservado la tradición sefardí, canciones que combinan los colores de la tradición folclórica española con el alma y la cualidad extática de la música judía. Junto a un grupo de “amigos” estrella, el domingo organizó un programa nostálgico e inolvidable de música tradicional o recientemente compuesta, que tuvo lugar en el Centro Clarice Smith de la Universidad de Maryland. Los amigos en cuestión eran Tina Chancey y Scott Reiss, fundadores del grupo de música antigua Hesperus; el intérprete de laúd y guitarrista Howard Bass, el guitarrista y tenor Ramón Tasat y la hija de Jagoda, Lori Jagoda-Lowell, junto a Susan Feltman Gaeta y Betsy Cary, quienes cantaron y tocaron la guitarra y percusión.
Jagoda, compositora de seis de las piezas del programa, contó anécdotas de su infancia en Bosnia y de las celebraciones que originaron algunas de las melodías. Cantó, tocó la guitarra y el acordeón y, en general, dirigió todo lo que sucedió a lo largo de la noche.
Las presentaciones estuvieron encantadoras, muy en el espíritu de colaboración suave y comprensiva que caracteriza a la mejor tradición folclórica. Chancey tocó viola y flauta dulce, Reiss, desde la flauta dulce, ornamentó líricamente las melodías. Bass sostuvo todo con su habitual toque delicado. Los dúos de Tasat y Jagoda fueron de lo más íntimos, a medida que él templaba su voz equilibrándola exquisitamente con la de ella, y las tres chicas contribuyeron con una amable armonización folk.

 

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